Estas reinas del drama son capaces de ver al enemigo agazapado detrás de cada esquina. Sus almas de dramaturgas superan incluso cualquier cosa que Calderón de la Barca hubiera podido jamás soñar, y eso que la vida es sueño, y los sueños sueños son. Pero estas Segismundas de hablar violento e imaginación de poeta, son capaces de transformar un susurro en una mascletá.
De la misma forma son capaces de ver amigas incluso en un campo de hierba plagado de sanguijuelas, para mas tarde convertirlas de nuevo en esas sombras que se agazapan tras las esquinas.
En la Edad media se creía en la transmutación de los metales, pero el engaño no pudo llegar hasta nuestros días. Hoy día parece que se lleva la transmutación de la amistad. Hacen falta los mismos ingredientes: un experto ilusionista y un público sin interés por descubrir el truco, pero entregado al divertimento.
Puedes convertir en un santiamén a un ángel en un demonio delante de todos dejándolos boquiabiertos.
Y si, me entretiene el espectáculo. Porque si me dices que en el fondo, en el fondo mas hondo, no haces el espectáculo que haces para entretener, no te creeré.
Eres toda una drama queen, te debes a tu público, y no quieres causarle indiferencia. Por eso estirarás hasta el final tu actuación. Y yo personalmente, admiro tu afán por no perder el papel protagonista, y por tu sincero compromiso con el entretenimiento.
Thank you for the show
Toti

